Columna de Opinión por @hectordelbar

Saludos cordiales y un deportivo saludo una semana más de @hectordelbar. La semana pasada, mi fiel (y único?) lector 1heroeanonimo comentaba que había disfrutado del aniversario de ROH y que NXT no bajaba el nivel ni una semana, dejando claro, que junto con NJPW tiene alternativas para disfrutar del wrestling. Y eso, es lo más importante… la posibilidad que tenemos de ver y disfrutar de lo que nos gusta. Lo que no quita para que yo me dedique a criticar lo que no me gusta, ya que entre otras cosas, para eso me pagan me tienen aquí.

Yo también he visto el 13 aniversario de ROH, y no es que me pareciera un show para enmarcar, de hecho, creo que aún están lejos del gran nivel que daba ROH hace unos años. No obstante, el AJ Styles vs ACH me pareció un combate muy digno de ver. Disfrute de un Alberto El Patrón a buen nivel en un combate que no me acabó de llenar, y el resto de combates, salvo el main event, no me decepcionaron. Por una cosa o por otra resultaron medianamente entretenidos, pese a que no soy nada fan de los Young Bucks, de los que creo que son unos superdotados, pero que me hacen imposible disfrutar de un combate suyo por el exceso de circo y la falta de credibilidad. Varios amigos disfrutan de ellos una barbaridad… y a mí me encantaría poder hacerlo, pero creo que estoy demasiado “chapado a la antigua”.

Por otra parte NXT yo creo que si ha bajado el nivel en las dos últimas semanas. Nada alarmante, pero las incorporaciones de Rhyno y de Kendrick no parecen aportar nada al show. Quizá en los entrenamientos, o incluso en los house shows puedan dar más juego y aportar mucho a los novatos, pero tengo mis dudas de que Brian Kendrick pueda enseñar gran cosa a Finn Bàlor, y su combate no fue nada especialmente brillante. Lo que si sigue brillando, y me alegra, es la división femenina. A falta de Shimmer y Shine, siempre hay detalles de calidad en NXT (en estas dos últimas semanas, el Bayley vs Becky Lynch y el Sasha vs Charlotte fueron de lo mejor del show).

Y esta semana estoy descubriendo (ojalá tuviera más tiempo) a un luchador muy divertido de NJPW,  un tal Tomoaki Honma. Tiene dos combatones en NJPW New Beginning (uno en el show de Sendai y otro en el show de Osaka) contra Ishii y contra Ibushi que son espectaculares. Y además ha empezado la New Japan Cup, con lo que creo que voy a estar más que saturado de japos en las próximas semanas. Cuando termine de verlo, llegará el siguiente especial de NXT y para terminar, la Wrestlemania. Malos tiempos para un trabajador a jornada más que completa.

Ahí va mi descubrimiento, con un mes de retraso…

http://www.dailymotion.com/video/x2h7ylq_2015-02-14-homma-vs-ishii_sport

Y vamos con la carrera (de caracoles) a Wrestlemania.

¿Os habéis dado cuenta de que Rusev es un face? Todo empezó hace bastante tiempo, cuando un tronado racista fundamentalista proamericano (Zeb Colter) se empeñó en atacar al pobre emigrante búlgaro que había ido a EEUU persiguiendo el sueño americano y tratando de ganarse el pan. Después de defenderse de los ataques de Jack Swagger instigados por Colter, se encontró con dos gigantes que le acosaron (Mark Henry y Big Show). Ganó nada menos que el campeonato de los EEUU a un irlandés en buena ley, y ahora se ha convertido en el objetivo de John Cena, al que ya derrotó en el PPV anterior y al que se negó a darle una segunda oportunidad, ya que hay muchos otros luchadores que la merecen.

Pues bien, ahora resulta que Cena (incapaz de ganar su lucha por el título) ataca a Rusev en medio del Raw, dominándolo sin darle opción a defenderse, con una habilidad que debería haber utilizado en su día para ganarle, para forzar a su manager a aceptar el combate en Wrestlemania, mientras el pobre Rusev queda inconsciente por dos ocasiones ante la letal llave de sumisión que recibe.

En serio… ¿qué es esta mierda? Todo esto tendría sentido si Cena dejara de ser el superface amigo de los niños (y ni eso) y si previo al STF Cena hubiera utilizado algún objeto contundente para aplastar a Rusev. Así simplemente, Cena machaca de forma humillante a Rusev para conseguir que acepte su desafío en Wrestlemania. Algo totalmente propio de un heel.  Espero comerme mis palabras y que Cena pase a ser heel durante una temporada. El personaje lo necesita, y nosotros también… aunque el departamento de marketing de la WWE no creo que piense lo mismo.

Los que mandan en la WWE acostumbran a decir que las Wrestlemanias tienen cuatro Main Events. Esto acostumbraba a ser así cuando había dos títulos en juego y era fácil de ver… los dos títulos, el combate de Undertaker (sigh) y el combate con mejor pinta del resto de la cartelera. Pues bien, este año el combate que se postula a este cuarto puesto es este.

Por el tercer puesto tenemos el combate de Undertaker. Contra Wyatt nada menos. ¿Os acordáis los que decíais “va a ser un mes cojonudo con las promos de unos y de otros”? Pues bien… no tenemos ni eso. Tenemos a Wyatt haciendo las mismas promos coñazo y sin luchar (porque este hombre, de luchar, poquito, salvo que le pongas un rival rápido y bueno tipo Ziggler o Bryan), y al Undertaker que ni está, ni se le espera. Se rumorea que han pedido un permiso en la residencia de ancianos para sacarle el día de la Wrestlemania, pero los responsables insisten en que deberá estar de vuelta a la hora de cenar… Y todos sabemos a qué hora suelen cenar los abuelos.

Hasta entonces, toca gastar el presupuesto de efectos especiales. Hoy tenemos una urna que echa humo, un rayo que hace arder una mecedora, unas luces apagadas, unos ruidos de gong, y un video en el que la voz del Undertaker dice “You will … Rest in Peace”. Vamos, que no se han molestado ni en grabar una frase nueva que lleve la palabra “Wyatt”. Han pillado un par de trozos de promos del Taker y las han juntado. ¿Para qué más?

El segundo main event de la noche será otra lucha nueva. El debut de un luchador que nunca antes ha luchado en la WWE y que contará con 56 añitos el día de su combate, contra el que dirige el cotarro, mucho más joven, de sólo 45. Ambos, sin luchar desde hace más de medio año. Otros de los que se esperaban que sus promos fueran la hostia. ¿Qué nos han dado hasta ahora? Una mala actuación de Triple H asustándose de un doble de Sting, un enfrentamiento ridículo entre ambos en el reto en “Fastlane”, y vídeos… muchos vídeos… El departamento de producción audivisual de la WWE echa humo teniendo que hacer tanto relleno con tan poco material. Pero hay que reconocer que son muy buenos (los de los vídeos digo), los luchadores, en su día lo fueron. Esta semana, ninguno de los dos se dignó en asomarse al show. Supongo que por no hacer sombra al main event principal, que parece que va flojete, o porque están entrenando para poder aguantar unos minutos sobre el ring sin que la gente pida que les devuelvan el dinero porque parezcan dos muñecos asfixiados.

Y por último, el Main Event con mayúsculas. El combate titular, esperadísimo desde la Royal Rumble… La nueva estrella de la casa, que al público le resulta indiferente, contra el campeonísimo dominante, que batió la racha de Undertaker y ganó el título en Agosto de forma indiscutible y desde entonces aniquiló a todos sus rivales hasta la fecha (dos) en sus múltiples defensas del título hasta el momento (dos también). El campeón, que desde su última defensa en Enero ha aparecido en televisión un par de veces también, todo un record para lo que acostumbra, no ha tenido ningún contacto físico con su oponente, ni con ningún otro. No ha dicho más de cuatro palabras, porque todas las dice su manager, y se limita, cuando aparece, a posar con el título en el hombro, mientras Heyman le dice lo guapo, fuerte y destructor que es… y él, claro, sonríe. No por los halagos, sino por la pasta que se está llevando al bolsillo por estar allí sujetando el cinturón mientras le doran la píldora.

El combate no es el que querían los fans… el rival no es percibido como una amenaza por los fans…  y encima no hacen nada por dar chispa al feudo.

Si esta no es una de las peores Road to Wrestlemania de la historia, es que mi memoria me hace olvidar momentos realmente nefastos de la historia del wrestling.

Ya dejamos para otro momento si acaso, cómo el feudo entre Gold/Stardust se ha convertido en eso… en polvo, y como nos han dado el “sorpresón” de enfrentar a Orton con Rollins cuando eran amigos del alma.

Os dejo con el tráiler de un documental que saldrá antes o después a este paso… y que no está muy claro quien lo producirá. Un saludo de @hectordelbar y hasta la próxima semana.

Columna de Opinión por @hectordelbar

Saludos cordiales y un deportivo saludo una semana más de @hectordelbar. La semana pasada 1heroeanónimo me dio la enhorabuena por la columna (muchas gracias) y comenta que la Wrestlemania tiene pinta de ser un tostón de cuidado. Especialmente indignado se muestra con el trato a Ziggler y a Ambrose y por lo patético que resulta ver la división femenina liderada por Nikki Bella.

Lo bueno de la Wrestlemania, es que aunque no nos guste, siempre la vemos… y seguro que en el mayor evento del año, algo potable habrá podremos disfrutar. Reposando un poco Fastlane, el main event no estuvo tan mal en lo puramente luchístico. Con un poco de suerte, la undercard de Wrestlemania puede estar bien, Ziggler y Ambrose pueden tener la opción de brillar en la pelea por el título Intercontinental, y puede ser un buen momento para que Nikki Bella suelte el cinturón y tengamos una campeona que luche. Igual el movimiento de “protesta” a favor del wrestling femenino (del que soy un gran defensor, ojo), sirve para que haya cierto cambio de actitud. Hay material y horas de sobra para hacerlo, por lo que no veo que haya que prescindir de las “total divas” para que tengan sus segmentos y/o luchas limitaditas a lo que pueden dar (y así seguir con la promoción de la serie), mientras que con suerte podemos ver a las wrestlers dar lo mejor de ellas mismas. Y si alguien tiene dudas, que vea combates femeninos de NXT, seguro que se le pasan.

Por otra parte, tengo otro “fan” cuyos comentarios no se publican porque el sistema lo detecta como spam. Chavalote, te agradezco las visitas y el esfuerzo que haces por escribir para faltarme al respeto. Si te lo curras un poco más, escribes de forma apropiada y argumentas tus comentarios, estaré encantado de debatir contigo como con cualquier otro. Las opiniones son como los culos, todos tenemos una. Y algunos culos parecen más bonitos que otros (como el de Bayley)… pero eso también es subjetivo.

Dicho esto, hay un par de temas que me gustaría tratar esta semana. Así que vamos a ello.

 

Los títulos menores en WWE y Wrestlemania

 

El estado actual de las cosas, hace pensar que en Wrestlemania Rusev defenderá su título de los USA de nuevo contra John Cena. No se puede decir que eso no sea elevar un cinturón, y si encima lo conquista un tipo que ha sido 15 veces campeón absoluto, tras fracasar en el primer intento, no creo que sea lo que se considera “devaluar un título” sino todo lo contrario. Si al final se da ese combate, el título USA saldrá reforzado de Wrestlemania.

También parece que el título Intercontinental se defenderá con el mismo formato del Money in the Bank, salvo que en lugar de colgar un maletín del ring, colgarán el cinturón y varios luchadores (Barrett, Ziggler, Ambrose, R-Truth, Bryan y ya veremos si Sheamus) tratarán de alcanzarlo. El escenario en que un excampeón absoluto (Bryan, Sheamus o Ziggler) se haga con el cinturón, o que alguno de los otros logre conquistarlo en un combate emocionante y competido, también puede reforzar el título.

Aunque en ambos casos, hay que ver qué pasa después de Wrestlemania. Si bien los planteamientos iniciales pueden ser interesantes, si después los campeones se dedican a no defender los títulos, a recibir derrotas en combates que no sean titulares, o a ser los que se llevan las derrotas de manera sistemática en combates de parejas, mucho no vamos a avanzar.

Si se hacen bien las cosas, y se sigue invirtiendo en esa idea a lo largo del año, podemos encontrarnos con la grata sorpresa de que se cuenta con tres títulos con significado, que se acorta la distancia entre el campeón absoluto y los otros dos campeones, y sobre todo, se ponen más opciones en juego para que haya distintos feudos por distintos títulos.

 

Algo pasa con Brock

 

En el Raw tras Fastlane, estaba anunciada la presencia de Brock Lesnar, pero algo sucedió que hizo que éste no apareciera en pantalla y que se fuera del estadio antes de que terminara el show. Parece confirmarse que hubo algún tipo de desencuentro entre Lesnar y McMahon, lo que no ha trascendido es el motivo. A lo largo de los días se especuló con varios rumores, a saber:

Brock no quería participar en la felación colectiva a Reigns. Si este fue el desencuentro, me parecería completamente normal. Ni va con su personaje, ni tiene ningún sentido hacerlo. Aunque más bien me inclino a pensar que el segmento se improvisó ante la negativa de Lesnar a hacer lo que estuviera previsto… ya que creo que no tenía ningún sentido plantearlo en ninguno de los casos.

Brock se enteró de que Reigns había dado positivo en test de doping y que aun así sería su oponente en Wrestlemania. En caso de ser cierto (que podría serlo, pese a los desmentidos), no tiene lógica que le suspendan y se carguen la carrera de alguien por el que han apostado tan fuerte. Mirando en perspectiva, parece ser que el plan a largo plazo con Lesnar era que destrozara a Bryan en Summerslam (por la lesión de Bryan, destrozó a Cena) y que Reigns fuera haciéndose cada vez más el candidato hasta ganar la Royal Rumble (y su hernia operada de urgencia, hizo necesario el push de urgencia que estamos viviendo ahora). La lógica empresarial indica que haces el combate, y después castigas al infractor, porque si no, la infracción de las normas perjudica a la empresa. Supongamos que Lesnar es el que da positivo… ¿no le dejan luchar? Pues salvo que suponga un grave riesgo para su salud, claro que tendría que luchar, perder el título y afrontar la sanción… pero el combate se tendría que dar.

La opción que parece tiene más sentido es un desencuentro económico entre Lesnar y la WWE… que probablemente venga por los pagos recibidos por la participación en PPVs. Tradicionalmente, hasta la llegada de la WWE Network, participar en un PPV significaba un porcentaje de la “taquilla”, entendiendo como tal, los ingresos por entradas al show y por ingresos televisivos. Con la WWE Network, esos ingresos se diluyen mucho, y además la WWE no ha explicado aún a sus luchadores cómo van a ser los nuevos bonus de PPV que sustituyan a las compras (o si lo ha hecho no ha trascendido, y lo único que se ha filtrado es el descontento de muchos ante la nueva situación y el desconocimiento de cómo la situación afecta a su variable).

El principal problema de esto, no es que Lesnar no se presente en el main event (que dudo mucho sea algo que se pueda permitir… supongo que estará más que blindado, aunque a saber), sino que puede ser mucho peor que se presente y no colabore. Que no venda las acciones de Reigns y den un combate realmente lamentable. El Goldberg vs Lesnar de Wrestlemania XX cuando se sabía que era el último combate de ambos puede quedarse en una broma al lado de lo que puede pasar si Lesnar aparece en una actitud poco profesional.

Tanto que no aparezca, como que aparezca para hacer el idiota, es una opción muy mala para la WWE (y para el prestigio del título, ya que hablábamos de eso hace un rato con los cinturones menores). Da igual que sea la más o la menos mala.

Se ha sabido que tras la discusión, se le planteó a Vince el preparar un “plan B” por si Lesnar no participaba en Wrestlemania, y McMahon rechazó la posibilidad. Me cuesta creerlo. Siempre hay que tener un plan B (ya lo dice Seth Rollins), y si la situación se complica y hay que “apelar a la profesionalidad” de un luchador a tiempo parcial, que está ahí por la pasta, y que no está conforme con lo que va a cobrar… quizá sea más inteligente no contar con él directamente y buscar un camino que permita salvar la cara ante los aficionados si no se logra el total acuerdo entre las partes.

Pase lo que pase, espero que el “susto” sea suficiente para no volver a poner nunca más el cinturón en un luchador a tiempo parcial. No sólo su ausencia de los shows ha sido mala para el negocio, sino que poder poner a la compañía en esta situación es algo que no debería volver a pasar. No parece que el experimento del campeón ausente haya sido muy exitoso, y es bueno tener al campeón haciendo las labores propias de representación de la empresa en medios.

Y a vosotros, ¿qué os parecen estas situaciones? Lo comentamos por aquí la próxima semana. Hasta entonces, ¡pasadlo bien!

Columna de opinión por @hectordelbar

Saludos y un deportivo saludo de @hectordelbar. Parece que ya empieza en serio aquello que llaman Road to Wrestlemania, aunque después de padecer Fastlane, está claro que no ha sido más que una astracanada. Pero antes de entrar en materia permitidme que comparta mi alegría con todos vosotros: ¡Los Sacamantecas ingresarán en el Hall of Fame de la WWE!

Si no os han embargado los recuerdos de juventud, es que o sois muy jóvenes o no tenéis corazón. Los Sacamantecas, como fueron rebautizados en España los Bushwhackers, fueron una de las piezas angulares del triunfo de la WWE en el mercado español. Es posible que si los comentaristas de entonces hubieran dado otro enfoque, podría haber triunfado incluso más… pero es innegable que la chavalería de entonces era fan de los Sacamantecas y del Poli Loco, el Enterrador, Hulk Hogan (intraducible) y el Último Guerrero.

Es posible que por mis circunstancias personales me guste mucho más y me parezca mucho más relevante la inclusión de estos dos cafres en el Hall of Fame que la de Rikishi, pero es así.

La WWE amaga con dejar de ser para todos los públicos

Teníamos indicios durante las últimas semanas… las fotos filtradas de Rollins y aquella diva-in-progress, la insinuación de que Paige tendría que luchar desnuda porque le habían robado la ropa… Pero esta semana se ha confirmado en Raw con las felaciones de las que ha disfrutado el aspirante al título por parte de Daniel Bryan y Paul Heyman. Podemos decir que le han hecho un buen par de Romamadas. ¡Con razón estaba el hombre tan sonriente en su combate!

Seamos serios por un minuto. La WWE ha hecho lo que tenía que hacer poniendo todo lo que tenía a su alcance, para pintar un aspirante creíble. Le han dado tiempo, le han protegido, le han hecho luchar y lucir… y Bryan ha hecho su trabajo con nota, demostrando que es un profesional y un pedazo de luchador. Pero parece que tras el combate de Fastlane (que fue el mejor combate de la noche, dicho sea de paso), tengo la sensación de que los mandamases pensaban que no era suficiente, y tocaba pintarle como el mayor wrestler de todos los tiempos.

No sería de extrañar que antes de Wrestlemania le reconocieran que hace mejores promos que Dusty Rhodes, que tiene más técnica que Kurt Angle, más fuerza que el Poli Loco y más éxito con las mujeres que Ric Flair… todos ellos en sus mejores momentos. Incluso deberían llevarle ya al Hall of Fame, que bien que se lo merece (y lo sabes).

Fastlane, o como demostrar que esto no le importaba a nadie

Más que un PPV aquello pareció un capitulo malo y largo de Raw. Para empezar un preshow monstruoso que dura hora y en el que no pasa nada. Intentan vendernos los distintos combates, muy carentes de interés en su mayoría y entre tanto, el campeón, ni está ni se le espera. Con lo mono (y original) que habría quedado al terminar el main event, que campeón y aspirante se encontraran en el ring, cruzaran miradas y apuntaran al logo de Wrestlemania…

Vista la cartelera y cómo se construyó, estaba claro que el único interés de este PPV era ver cómo se cerraba la cartelera para Wrestlemania. Más allá del cambio de campeones de parejas (que por cierto, dieron mejor combate en Raw que en Fastlane), no hubo ninguna sorpresa, de hecho, fue la constatación de que comentaristas y escritores de la WWE tienen claro que la audiencia es estúpida.

Se atreven a anunciar el Triple H vs Sting como “el combate que nunca pensaste que iba a suceder”. Igual antes de Survivor Series, no… pero vamos, estaba más que telegrafiado. Igual de sorprendente que tanta pantomima con Wyatt y el Undertaker. Está claro que quieren que Wyatt de la talla, y también le vienen preparando y protegiendo desde hace meses. Parece que confían en crear un personaje basado en promos “crípticas” y sin sentido (esperemos que hasta que aprenda a luchar, o hasta que decidan cruzarle con gente que le pueda hacer lucir). La sombra del Undertaker es muy alargada, y si tiene que tener un sucesor, no creo que el zampabollos zampamundos sea la mejor opción. De hecho… ¿por qué ha de tener un sucesor?

Y en lo que los combates se refiere, ya la actitud del Big Show en el opener dejaba claro el tono del PPV. Haciendo su trabajo sin preocuparse más que de cumplir. Retirándose del poste con parsimonia cuando Erick Rowan va a golpear, al más puro estilo Samoa Joe, colocándose para los tags y para sus movimientos con toda la calma del mundo… y retirándose sin mostrar sorpresa alguna al aparecer Orton. Está claro que a Show tampoco le importaba mucho el PPV.

El combate de Cena contra Rusev no le importaba a nadie. De hecho el público es silencioso a más no poder. Se suponía que era uno de los dos platos fuertes del show, y no lo pareció en ningún momento. Además, el combate fue flojo, lento y poco preciso en demasiadas ocasiones. El final, para algunos estaba cantado, pero a mí me sorprendió. No tanto porque Rusev retuviera, sino porque ganó. Yo esperaba que venciera por descalificación… pero igual viendo que así acabó el combate anterior por el título intercontinental, debía haber estado prevenido.

 

Por último, antes de despedirme, me gustaría comentar brevemente la lástima que me produce ver como se trata a la división femenina en WWE. Carlos me comenta que hablará más en detalle del asunto, pero lo de este Raw ha sido vergonzoso. Emma parece que en vez de haberse llevado por error una funda de iPad de un Walmart hubiera robado la comida de un albergue durante semanas. Y lo peor es que sabemos que son bien capaces de luchar y no porque nos lo hayan contado… sino porque hemos visto NXT.

 

Tras el podcast de Austin y viendo el discurrir de la WWE en estos últimos tiempos, cada vez más gente piensa que Vince está acabado y que debería dar un paso atrás. Aquí nos lo cuentan con un poco de gracia

Y ya por esta semana me despido. ¿Cómo veis vosotros este Road to Wrestlemania? Ya sabéis que podéis dejar vuestros comentarios aquí o enviarlos a @hectordelbar. ¡Hasta la próxima semana!

Columna de Opinión por @hectordelbar

Saludos y un deportivo saludo de @hectordelbar. ¿Qué os pareció el NXT Takeover? ¿Un poco decepcionante tal vez? Bueno… si lo comparamos con el anterior y teníamos las expectativas tan altas, es posible que sintamos cierto regustillo amargo, sobre todo por la undercard, pero lo que está claro es que fue un gran show, en el que los tres combates principales merecieron mucho la pena. El combate entre Bàlor y Neville fue un poco más lento de lo que cabía esperar por parte de Neville, pero me pareció un combate muy bueno y una forma de “pasar el testigo”. Es el momento de que Neville pase a ganar más dinero y a perder el tiempo (desgraciadamente) en el roster principal, mientras que Bàlor será, sin duda alguna, una de las grandes estrellas de 2015 en NXT.

El combate femenino me pareció el mejor de todo el show, considerando que se trataba de un combate a cuatro, y que esto siempre es difícil, con los tiempos muertos para todos los que quedan fuera del ring. Señores míos, esto es lucha femenina, y no lo que vemos en el roster principal. Y allí están Summer Rae, Paige y Emma, que en su paso por NXT lideraron esta división de mujeres que luchan. Por favor, dejen de desaprovecharlo para vender un culebrón. Estoy seguro de que se pueden hacer ambas cosas.

Y el main event, fue el inicio de un feudo y se cerró como tal. Conociendo el bookeo de NXT no creo que lo estropeen, y esto es una gran noticia, porque fue un gran combate, y el feudo no puede ir más que a mejor. Zayn no se rinde nunca, y fue una decisión del árbitro y los médicos de parar el combate lo que le dio el título a Owens. Un Owens que se posiciona como una bestia imparable, y un Zayn que buscará revancha porque él no perdió el combate. Veremos que nos depara el futuro, pero yo apostaría por un combate de rendición, y posiblemente un combate de escaleras (si se atreven, incluso con un TLC).

Una vez más vimos un show bien pensado, bien escrito y muy bien ejecutado. Tanto que han vuelto los rumores del descontento de los luchadores, tanto de NXT como del roster principal. Por un lado, los de NXT creen que están más que preparados para estar en el roster principal, ganando mucho más dinero y con mucha más exposición. Por otro lado, los del roster principal saben que pueden dar combates tan buenos o mejores que los de NXT si les dieran el tiempo y el desarrollo suficiente.

Hay que tener en cuenta que no es lo mismo luchar para un público “entendido” y fiel (el público de NXT es casi siempre el mismo) que para la audiencia global de la WWE. Y que no es lo mismo tampoco enfrentarse a rivales que entienden la lucha de la misma manera, que a luchadores que no han pasado por lo mismo. Tengamos en cuenta que Owens, Zayn, Bàlor y Neville (o Steen, Genérico, Devitt y Pac) han dado muchos tumbos por las indys y han luchado juntos en muchas ocasiones. En NXT, una de las tareas es hacer a los luchadores más “homogéneos”, esto es, dotarles de un estilo que les permita luchar bien contra cualquier otro rival del roster. Esto tiene aspectos buenos, de cara a poder lucir mejor en el roster principal (véase el caso de Místico/Sin Cara que se lo saltó porque él lo valía y sólo era capaz de lucir ante tres o cuatro luchadores que habían luchado en México y conocían el estilo) y aspectos malos, en los que se pierde parte de lo que hacía único al luchador.

Un caso evidente de esta adaptación es el de Itami/Kenta. Claramente de los “NXT 5” es el peor, cuando probablemente sea el que más cualidades tiene y lo demostró sobradamente en Japón (como Místico en México), pero es el que más tiene que cambiar su estilo. Su mejor combate en NXT fue el que tuvo contra Bàlor en el torneo previo al Takeover, y ya se habían enfrentado antes en Japón. Bàlor conocía el estilo perfectamente.

En todo caso, pasar del mundo indy (aunque se llame NXT) al mundo mainstream es complicado, no tanto por el talento de los luchadores, como por el talento (o la falta de él) de los bookers. Personajes que funcionaban en NXT no funcionan en WWE por falta de desarrollo para el gran público (véanse Emma, Bo Dallas o Big E), y otros fueron cambiados antes de su debut por algo que se suponía funcionaría en el roster principal con distinto éxito (The Shield por un lado, Adam Rose por otro).

Pero ojo… que en el roster principal hay veces que los bookers se esfuerzan y salen cosas chulas, como por ejemplo esta semana en Smackdown.

Smackdown Tag Team Turmoil. Un trabajo redondo.

Honestamente, cuando vi lo que anunciaban para Smackdown, lo primero que pensé fue “vaya, otra vez una mierda de estas”. Un superequipo, juntando a los dos rivales del main event del próximo evento, destrozando a las distintas parejas del roster, hasta que se enfurruñen entre ellos y acaben a palos. Una historia nada original, ¿verdad? Pues bien, resultó ser sorprendente y agradable el desarrollo.

Los primeros rivales de Bryan y Reigns fueron Miz y Mizdow. Bryan y Reigns tratan de demostrar que se valen solos para acabar con ellos, pero al final logran la victoria trabajando juntos. Después entran los Uso y hay un enfrentamiento que dura casi media hora, en el que Reigns por un lado le recrimina a Bryan su intensidad contra sus primos, pero por otro lado quiere la victoria y le ayuda y le defiende. Buen combate en el que todos lucen, los Uso no son masacrados y Bryan y Reigns parecen enemistarse aún más.

Llega el turno de los jobbers, y Bryan acaba con los Matadores él solito, mientras que Reigns se merienda a Slater Gator. Y entonces llega el peor equipo de toda la división, envuelto en ese halo que los hace parecer tan poderosos… el Ascensor. Y resulta que ganan credibilidad en este combate, ya que se dedican a destrozar en frecuentes dos contra uno y fuera del ring tanto a Bryan como a Reigns, acabando descalificados, dejando claro que les interesaba más hacer daño que llevarse la victoria y dejando a los rivales destrozados para su último enfrentamiento, contra Big Show y Kane. Aquí Reigns y Bryan no tienen más remedio que trabajar juntos para conseguir la victoria pese a cómo crece la tensión entre Show y Kane por “terminar el trabajo” y el enésimo turn de Show, y terminan el combate con muestras de respeto mutuo.

No fue la misma historia de siempre, y además contaron una historia que hace algo más interesante el enfrentamiento en Fastlane.

Por cierto… si estáis pensando en ver el resto de Smackdown, os lo podéis saltar y aprovechar ese rato para ver el último combate de Main Event, entre Cesaro y Sin Cara. Un combate digno de NXT. Si hubieran hecho el Smackdown sólo con esos dos combates, habría sido el mejor de los últimos años.

Y ya por esta semana, nada más que contar. Esperemos que Fastlane no sea tan bluff como parece, aunque creo que este PPV tendrá cierta “chicha” a nivel de sorpresas (es el momento para que de una vez vuelva a asomar Orton la patita para arrancar el feudo con Rollins), y no veo descartable que en el main event pueda haber alguna interferencia (incluso quizá también en el Cena vs Rusev). ¿Cómo lo veis vosotros? Recordad que podéis dejar aquí vuestros comentarios o escribirlos por Twitter a @hectordelbar.

https://vimeo.com/118208648

https://vimeo.com/119006707

¡Hasta la próxima semana!

Columna de opinión por @hectordelbar

Saludos y un deportivo saludo de @hectordelbar. Dentro de unas horas tendremos otro PPV de los que acostumbran a ser buenos. En la WWE Network (y en tu sitio piratuzo favorito, si te has dado de baja, harto de lo mal que funciona la Network y del bookeo de WWE en los últimos meses), podremos disfrutar de otro “Special Event” de NXT: NXT Takeover – Rival, que trae como cabeza de cartel la versión WWE del histórico feudo Kevin Steen vs El Genérico (o lo que es lo mismo, Kevin Owens vs Sami Zayn), y la versión WWE del combatón del NJPW Best of Super Juniors 2012, Prince Devitt vs PAC (esto es, Finn Bàlor vs Adrian Neville).

Hoy antes de lo habitual, ¡vamos a la máquina de los vídeos!

¡Si después de ver esto, no tenéis ganas del Takeover, es que no tenéis sangre en las venas!

¿Para qué leches sirve ganar la Royal Rumble?

Mi amigo Luis hacía esta reflexión hace un par de días, refiriéndose a que no tiene mucha lógica que el ganador de la Rumble ponga en juego su premio de poder enfrentarse por el título máximo en Wrestlemania. Y realmente creo que tiene razón.

No obstante, la WWE se esfuerza en hacernos ver que esto no es así. El año pasado, tras el Batistazo, lo resolvieron con una triple amenaza. Este año, pone su puesto en juego en Fastlane para demostrar que merece el honor. Lo que está claro en ambos casos, es que la WWE no tiene claro el Main Event de Wrestlemania a estas alturas de la película… y eso es bastante preocupante.

Más allá de ese problema de claridad de ideas, creo que hay otro problema importante de fondo, y es el tener que celebrar un PPV entre la Royal Rumble y la Wrestlemania. Francamente, no entiendo la necesidad. En la era pre-network, era todo cuestión de pasta. Un PPV más, más recaudación… ahora no se si tiene sentido esa filosofía, sobre todo cuando regalas meses de la network incluso a la gente que se dio de baja en Enero.

En los últimos años teníamos la Elimination Chamber, que era un PPV que tenía como evento principal el combate en la cámara de eliminación. Un invento bastante apañado, que ofrecía algo diferente y que era entretenido. Los mentideros dicen que este año la remplazan por Fastlane porque la estructura necesaria para montar la Chamber ocupa mucho y cada vez es más difícil encontrar recintos en los que quepa, ya que van instalándose marcadores en el techo de los mismos y no dejan sitio para la estructura. También dicen que transportar esa animalada estados arriba y estados abajo es bastante carete… y puede ser.

Espero que la Elimination Chamber se utilice en el futuro como “recurso”, igual que espero que pase a ser un recurso el Hell in a Cell. No es necesario forzar una historia para que encaje en un tipo de combate porque “toca”, sino que tiene mucho más sentido utilizar el recurso cuando la historia lo pide.

En fin, llámese Fastlane o Elimination Chamber, el caso es que hay un hueco en el calendario entre la Rumble y Wrestlemania. Y a mí me parece claro que la poca profundidad creativa de la WWE obliga a que en ese hueco tenga que disputarse algo que tenga valor… y en la WWE solo hay dos cosas que tengan valor: El título y el poder aspirar al mismo.

Como el aspirante al título se decide en la Royal Rumble, yo me limitaría a trincar al ganador de la Rumble y decirle “Amiguete, te has ganado un mesecito de descanso. Aprovéchalo para recuperarte, para entrenar duro… porque después del PPV vas a conocer a tu rival para Wrestlemania”. Y defendería el título, porque un título tiene que defenderse.

No obstante, dado que Wrestlemania es el mayor evento del año, el campeón tendría que partir con alguna ventaja para ser el mejor colocado para hacer esa gran defensa, y la mejor forma que se me ocurre de hacerlo sería un torneo. Pero no un torneo eliminatorio… sino un torneo de verdad, a lo NJPW, y me explico.

Coges a los aspirantes y los divides en dos grupos. Esos luchadores se enfrentaran en combates individuales contra todos los de su grupo, ganando puntos por victorias e incluso perdiéndolos por descalificaciones. Al final de estos enfrentamientos tendríamos a dos finalistas (o a cuatro semifinalistas) que se enfrentarían entre sí para tener un vencedor.

Por ejemplo: En estas semanas, en vez de tener a Ambrose haciendo el idiota con #Axelmania, a Rollins estirando el chicle de la autoridad con los gigantes en blanco y negro, a Wyatt ganándose las habichuelas con Ziggler, a Ryback perdiendo el tiempo y a Orton y Barrett en el congelador, puedes meter a todos con Bryan en la mezcla y tanto hacer avanzar los feudos, como montar dos grupos de cuatro y que los ganadores de esos grupos se enfrenten entre sí en el opener de Fastlane para que el ganador se enfrente a Lesnar en el Main Event.

Así si gana el campeón vigente, será “lo normal” y el enfrentamiento en Wrestlemania será “el esperado”, mientras que si pierde, será un push para el ganador, que venía castigado del combate previo y aun así logró hacerse con el título. Es un bookeo simple y efectivo, porque sirve para elevar a todos, sea cual sea el resultado final.

Siguiendo con el ejemplo, Barrett le puede costar una victoria a Ambrose, tras previamente haber perdido con él y así avanzar el feudo por el título Intercontinental. Wyatt puede aplastar a sus rivales y llegar a la final, sólo para ser descalificado al destrozar a Ziggler, que de forma renqueante puede enfrentarse con Lesnar para acabar perdiendo después de una lucha titánica de 20 minutos. Nada cambia, pero todos los involucrados acaban más fuertes y se crea interés. Seguro que a vosotros se os ocurren combinaciones más chulas, pero es muy fácil… es cuestión de juntar 8 hombres apañados y ver qué puede pasar.

Esa es mi idea para este PPV intermedio, y no sólo para este año (en la que parece que el problema no es tanto el Reigns vs Lesnar sino que Reigns esté en condiciones de ser main event en Wrestlemania, pero eso era algo que había que haber pensado ANTES de darle la victoria en la Rumble), sino para los sucesivos.

¿Qué os parece a vosotros? ¿Cómo plantearíais el PPV entre Royal Rumble y Wrestlemania si no para darle algo de interés? Espero vuestras ideas en los comentarios o en @hectordelbar.

Y ahora, ¡a disfrutar de Takeover!

Columna de Opinión por @hectordelbar

Saludos y un deportivo saludo de @hectordelbar. Una semana más, ya de vuelta a los miércoles, vengo a reflexionar sobre el mundillo del wrestling, que sigue revuelto por los acontecimientos de la Royal Rumble.

Está claro que la WWE ha tomado una decisión, y es la de encumbrar a Roman Reigns como su futuro. Y pese a que muchos fans piensen que la decisión no es correcta, que el luchador no está listo y que le falta mucho por aprender en muchos aspectos, quieren ir adelante con ello. Si no fuera por lo mal que lo están haciendo, me parecería algo encomiable, pero lo que está claro es que tienen un plan del que tratan de no apartarse.

Esta empresa hace unos años se llamaba WWF (World Wrestling Federation) y cambiaron de nombre a WWE (World Wrestling Entertainment) tras una disputa con los ecologistas de la WWF (World Wildlife Foundation), pero ese cambio de nombre dejo claro algo. El objetivo de la compañía era el entretenimiento… y no me extrañaría que en unos años no cambiaran de siglas, pero sí de nombre para pasar a ser algo así como la World Wide Entertainment, y dejaran el wrestling a un lado, ya que sería sólo una parte de su negocio.

Ahora mismo la WWE no sólo produce wrestling, sino que produce cine (WWE Films) y series de TV (Total Divas). Con WWE Films hace películas de más o menos calidad, muchas de las cuales van directas a DVD, e incorpora en ellas en algún papel más o menos relevante a algún luchador. Con Total Divas, aprovecha que tiene en plantilla un montón de tías buenas para hacer un culebrón que vender, con suficiente aceptación por parte de la audiencia como para irlo renovando.

La WWE Network no es tanto una plataforma para los amantes del wrestling (chicos, en serio, os lo tenéis que tomar más en serio con la videoteca para que sea algo que tengamos que contratar) sino una plataforma tecnológica para tratar de lograr la independencia en la distribución de los contenidos. Si los PPV no van por satélite, sino por la Network, el 100% de la recaudación se la queda la empresa, sin tener que pagar una mordida importante a las cadenas de TV. Y también pretende ser una muestra de poderío tecnológico de la empresa.

Tenemos que recordar que la WWE anteriormente ha intentado diversificar su negocio, con más sombras que luces, dicho sea de paso. ¿Alguien recuerda la WBF? Yo os refresco la memoria, que para eso me pagan estoy aquí.

En 1990 Vince McMahon monta la World Bodybuilding Federation, una federación de culturismo que pretendía ofrecer las mejores competiciones de culturismo, con los mejores premios de la historia. Ficho a un montón de culturistas profesionales y trato de hacer promoción, usando a sus luchadores.

Alrededor de la WBF, McMahon montó una revista de culturismo, un programa semanal en TV y una línea de complementos alimenticios (pastillacas, que diría el Hogan Chanante) llamados ICOPRO (Integrated Conditioning Program), que también tuvieron su promoción en los shows luchísiticos de la WWF.

En 1992 la WBF cerraba sus puertas, quebrada… y tres años después, ICOPRO desapareció del mercado.

En el año 2000, Vince se alió con la NBC para crear una liga de fútbol americano paralela a la NFL, que se denominó XFL. Inicialmente la idea no era competir con la NFL sino ofrecer fútbol americano, con unas reglas más “relajadas” y “espectaculares” en los meses de inactividad de la NFL. Debutó en 2001 y tuvo la friolera de 1 temporada, ya que el público no tenía mucho interés en la idea de esas reglas, viendo a jugadores de bajo nivel en lugar de las grandes estrellas de la NFL. Tras esta temporada, cerró y nada más se supo. Obviamente la XFL también se sirvió de los medios luchísticos de la WWF para darse a conocer.

Valgan estos dos ejemplos para ilustrar como la idea de Vince McMahon es de expandirse en todo lo que pueda más allá del wrestling. Algo que puede resultar lógico a nivel empresarial… hay que crecer. Y de cómo no duda en embarcarse en iniciativas que no tengan que ver con el wrestling y en tratar de llevarlas adelante.

Ahora mismo, el show principal de la WWE, Raw es un programa que tiene segmentos para todos los públicos. No me refiero con esto a que no haya sangre ni palabrotas, si no a que tratan de llegar a distintas audiencias (targets que decimos en publicidad).

Tenemos los segmentos iniciales de cháchara y planteamiento del programa, donde nos cuentan una historia (siempre la misma, la autoridad son muy malos y putean a los buenos); tenemos los segmentos de promoción de Total Divas (combates de divas aleatorios y sin sentido… un día Alicia Fox es buena, otro mala), tenemos una parte de humor (últimamente monopolizada por Mizdow), algún combate apañado, enanos y gigantes, entrevistas , promoción descarada de la WWE Network y en ocasiones, nos invitan a ver el siguiente show o “evento especial” (lo que antes era un PPV).

Gente como yo, echa de menos que esos shows se limiten al wrestling, con algún que otro toque de promoción, humor, entrevistas, publicidad y que siempre lleven al PPV como desenlace de las historias. Somos los fans del wrestling.

Pero la WWE no quiere sólo a los fans del wrestling. También quiere a los fans de los culebrones, de las tías y tíos buenos, de la comedia barata… Quiere a todo el que pueda enganchado a su programación y a sus contenidos.

Y ese es el gran problema… que los fans del wrestling pasamos de ser el corazón del dinosaurio a ser una parte más, una parte a la que se puede desatender, porque lo importante es encontrar ya al remplazo a John Cena, que vaya a valer otros 10 o 15 años y tiene que ser alguien como lo han determinado los dirigentes. Dirigentes que han olvidado por algún motivo como se construyen las estrellas, o que quizá se olvidaron de cómo se hacía durante muchos años y ahora que ven acercarse el final de Cena vienen las prisas y además buscan algo que dure muchos años.

John Cena tiene 37 años, pero es que Daniel Bryan tiene 33, Cesaro y Ziggler tienen 34… y el talento “emergente” en NXT no es mucho más joven. Balor e Itami tienen 33, Owens y Zayn tienen 30, y Neville 28, pero no parece que ninguno de estos tres últimos esté preparado. Roman Reigns tiene 29 años, Ambrose y Rollins 28. Por edad estos tres parecen los más aptos.

El problema es que Reigns lleva dedicándose al wrestling unos escasos 5 años, mientras que Ambrose y Rollins tienen 11 de experiencia a sus espaldas.  Esa diferencia explica las carencias que no puede suplir su herencia samoana y su familia famosa. Pero además de por su físico, Reigns parece ser “el elegido” por un motivo importante: Es un producto WWE, mientras que el resto de candidatos han recorrido el mundo luchando con promociones indys.

Sin ir más lejos, The Rock empezó a luchar en 1996, y un año después con un gimmick que no funcionaba, que los fans rechazaban, basado en “su herencia” ganó su primer título Intercontinental. Después de una lesión que aprovecharon para cambiar el gimmick, se integró en la Nation of Domination, donde por un lado, logró hacerse el líder, y por otro lado, siguió peleando por el Intercontinental, mientras su personaje crecía e iba siendo aceptado como una amenaza real por el público. Fue a finales de 1998 cuando consiguió su primer título absoluto, como parte de la corporación, y ganándolo haciendo trampas.

Pongo a The Rock (que demostró además de recibir un push brutal capacidad de adaptación) como ejemplo de cómo fabricar un campeón de forma express. Con más de dos años de trabajo individual, de batallar por un título secundario, de desarrollar capacidad de promos y de liderar un stable, y llegar al título máximo gracias una victoria controvertida.

Reigns durante su carrera en la WWE ha estado tremendamente protegido, participando principalmente en combates de parejas o de tríos. Como luchador individual lleva 9 meses escasos, de los cuales pasó 2 meses lesionado. Reigns no tiene la culpa de nada de lo que está sucediendo… simplemente quieren que todo vaya muy rápido.

No parece probable que la WWE esté dispuesta a tener paciencia, aunque sería lo más aconsejable. Y lo peor es que tienen al tipo que probablemente pueda liderar la WWE en los próximos 10 años, y se llama Seth Rollins. Un tipo que está siendo un magnífico heel, que es un luchadorazo, y que cuando pase a face, seguro que puede funcionar muy bien. No olvidemos que Cena fue un “heelcillo” en sus orígenes, durante un año aproximadamente, y desde luego,  no lo hizo mejor que Rollins.

La gran pregunta ahora es si la WWE se dará cuenta a tiempo de que están quemando a Reigns y de que tiene alternativas muy válidas para que esto no suceda. Yo creo que tendrán que rendirse a la evidencia antes o después… por muy cabezotas que estén siendo.

Columna de Opinión por @hectordelbar…. a propósito de Royal Rumble.

Saludos y un deportivo saludo. Con motivo de la celebración del Royal Rumble, esta semana adelantamos la columna de este humilde juntaletras al que podéis encontrar en Twitter como @hectordelbar.

Mis previsiones para la Royal Rumble fueron superadas con creces, desgraciadamente. Philadelphia no es un buen lugar para el mal wrestling, sus aficionados tienen una larga tradición luchística a sus espaldas, y además se hacen escuchar. Se vio claramente en el combate del preshow (de lo mejor de la velada). No es que sea un público racista, es que es un público que sabe de wrestling, y la tontuna del “New Day” frente a dos superclases como Cesaro y Kidd no va con ellos. Por cierto, que la WWE empieza el show cambiando el bookeo anunciado… se suponía que el combate sería un 3 vs 3 eliminatorio, y se quedó en un combate de parejas normal (igual no tan normal, porque cuando Cesaro y Kidd tienen minutos se nota que saben mucho de esto).

La nota de color del público con los disfrazados también puntuó… un fan de Cena disfrazado de XPac, y la panda de frikis de detrás de los comentaristas disfrazados de IRS, Ted DiBiase y los J&J Security, con camiseta diseñada para la ocasión. Hablando de camisetas… brutal la de Cesaro de “Brass Ring Club”.

camiseta de cesaro

Creo que la WWE va a apropiarse del diseño o a meter un paquete a Cesaro y al que le dejara salir con ella… veremos.

Volviendo al tema de los disfraces, planteo un reto para el próximo PPV: Skinner y Repo Man!

Y sin ánimo de repetirme más de la cuenta y de que esto sea un report del PPV, me gustaría destacar también que después de un par de años, El Ascensor es incapaz de ejecutar correctamente su finisher… alguien además del responsable de bookeo de la Rumble debería irse buscando otro trabajo. Es triste que lo poquito interesante de este combate haya ido de parte de los Old Age Outlaws.

El Romano Reinante no salió tan campante

Si bien esperábamos que Reigns saliera de la Rumble como candidato al título, desde luego había muchas mejores formas de hacerlo. Para empezar, tratar de hacer quedar como una estrella a Wyatt dedicándose a eliminar jobbers en cadena, y echar a Bryan como si fuera uno más de ellos (la eliminación es totalmente estúpida), no funciona. Has tratado de elevar a Wyatt en plan “microondas”, calentamiento rápido y fácil… Y eso no funciona. Más que nada porque después de echar a Bryan se acabó Wyatt.

Tras la eliminación de Bryan, creo que no tanto por quedar uno de los favoritos del público eliminado antes de la mitad de la Rumble, sino por la manera de hacerlo, los asistentes decidieron que era la gota que colmaba el vaso del bochorno de espectáculo que estábamos viendo. De 15 luchadores que faltaban por entrar, sólo tres recibieron una reacción positiva (Mizdow, Ambrose y Ziggler), mientras que se salvaron de la pitada mientras recorrían el pasillo otros cuatro (Swagger, Ryback, Barrett y Cesaro). Alguien debería tomar nota de los nombres… y pensar si el público los quiere “porque son unos faces muy majos” o por lo que enseñan en el ring cada vez que tienen oportunidad, que de todo hay.

Permitirme que ahora sea un poco repetitivo, pero serlo es la mejor manera que encuentro de expresarme:

Cuando entre los cuatro últimos de la Rumble tienes a Kane y Big Show que llevan en esto desde que era en blanco y negro, puedes estar seguro de que tienes un verdadero problema.

Cuando el face contraataca a los dos heels y la reacción del público son más abucheos que mientras dominaban los heels, puedes estar seguro de que tienes un verdadero problema.

Cuando tienes que terminar el show sacando a una estrella de Hollywood a derrotar a los malos para defender a su primo, y ni aun así aminoran los abucheos, puedes estar seguro de que tienes un verdadero problema.

Cuando es Trending Topic #CancelWWENetwork y tu propia página de cancelaciones se cae por la avalancha de gente que quiere darse de baja, puedes estar seguro de que tienes un verdadero problema.

cancel network

Roman Reigns no tiene la culpa de esto. La WWE se lo ha cargado por hacer las cosas mal. Era evidente que los fans más involucrados con el producto, los subscriptores de la WWE Network no creían que fuera el adecuado para ganarla… y aun así han decidido ir por su camino trazado obviando la opinión del público que paga.

Y lo peor, no es que obvien la opinión… es que encima hacen un bookeo absurdo, eliminando a Bryan como si fuera un novato, cargándose todo el empeño en hacer lucir a Wyatt que tras esa acción paso totalmente desapercibido llevándose  una eliminación de las del montón… Y dejando como últimos participantes a dos luchadores que bien podrían estar retirados y a uno escondido fuera del ring. Bien distinto habría sido que venciera Reigns, eliminando por último a Wyatt que habría estado casi toda la Rumble en el ring, y teniendo como compañeros a cualquiera de los que no se llevaron el abucheo. O teniendo a Rusev en el cuadrilátero junto con estos.

Bueno, y como de Rumbles va la cosa esta semana me despido con una Battle Royal que se celebró hace unos años en España… promovida por la extinta EWE (Eventos de Wrestling Europeos) en uno de sus shows más modestos, y que es de lo poco que está disponible para poder ver en Youtube. En ella podréis ver a un par de wrestlers españoles de los que aún podemos disfrutar en el roster de la Triple W, y a un jovencísimo Angelico (Adam Bridle) al que vimos debutar en Lucha Underground hace un par de semanas.

Columna de Opinión por @hectordelbar

Saludos y un deportivo saludos para todos mis lectores silenciosos. Soy @hectordelbar y una semana más voy a comentar los aspectos del mundo del wrestling que más me han llamado la atención en estos días.

En primer lugar, en contra de lo que acostumbro a hacer, voy a lanzar una predicción sobre la Royal Rumble. Simplemente guiado por un indicio que descubrí el domingo, todo me hace pensar que la WWE se va a pegar un tiro en la pierna (otra vez), y el vencedor y contendiente al título máximo en Wrestlemania será Roman Reigns.

Os preguntaréis cuál es el indicio… Pues bien, tengo dos. El secundario, pero bastante revelador es esta imagen de un programa…

roman reigns

Y el principal es el listado de los luchadores que estarán presentes en Wrestlemania Axxess para los accesos VIP (75$ por luchador) y Premium VIP (175$ por luchador). Los VIP son Flair, Bryan, Orton, Wyatt, Ambrose, Rollins y Hart. Los Premium VIP son Hogan, Reigns, Cena, Triple H, Sting y Michaels.

Está claro que la WWE quiere vender a Reigns como la próxima gran superestrella (además de despreciar las carreras de Flair y Hart). La duda es si los fans están preparados para comprar esa gran superestrella, o si tendremos un Batistazo como el año pasado y tendrán que cambiar de planes otra vez en el último momento para evitar que los fans hundan el espectáculo.

Me comentaba Pablo, que vivió la experiencia Wrestlemania el año pasado, que conseguir las entradas VIP y Premium VIP de Axxess desde España es bastante complicado, ya que vuelan según salen para luego sacarlas en la reventa, donde pueden alcanzar precios astronómicos. El pasado año se pedían más de 1000$ por las entradas para ver a Cena y al Undertaker (1000$ cada uno, ojo, que las entradas VIP son para una sola firma de luchadores VIP). Y la reventa tuvo que dejar las entradas VIP de Batista a 100$, cuando en taquilla costaron 175$. Realmente fue algo único, pero dejó claro el sentir de los espectadores. No tenían ningún interés en el luchador que les habían colocado como “principal atracción”.

Claramente la WWE tiene sus planes para Reigns desde hace tiempo, y no parece que quiera cambiarlos pese a su ausencia por lesión durante los últimos meses, sus problemas con las promos y lo escaso de su repertorio. Es evidente que “está en el buen camino”, mejorando, intentando cosas distintas, trabajando… Pero ¿es suficiente para ser la máxima atracción del show más importante del año? En mi opinión no.

Vuelve TNA. Vuelve Impact.

 Tras una larga temporada sin ver TNA (básicamente desde que Hogan desembarcó y aquella promoción se convirtió en un mal chiste), decidí darle una oportunidad a su nueva encarnación en su nuevo canal Destination America. Este primer show se emitió en falso directo (para censurar los cánticos de los espectadores) desde el Manhattan Center, y la verdad es que el exceso de celo de los censores americanos deslucieron el maravilloso público que acostumbra a acudir a este templo del wrestling. (El Manhattan Center si es un templo, y no el chiringuito de Lucha Underground).

La intro del show está muy bien producida, mostrando a los principales luchadores (algunos totalmente desconocidos para mi) preparándose para llegar al Manhattan Center… y cuando llegan tenemos la primera en la frente. Todos los luchadores empiezan a pelearse entre sí en plan batalla campal a las puertas del Manhattan Center, entrando al recinto y peleando en todas partes salvo el ring. Y ante tanto despropósito, que supongo estaba pensado para marcar el “tono” de este nuevo programa, esto es… “aquí venimos a pelear”, mis oídos se alegran al escuchar los comentarios de Josh Mathews. Muy buena sensación a lo largo de todo el show, junto con los comentarios de Tazz. El equipo de comentaristas funciona de largo, mejor que cualquier otro, centrándonos en la acción, vendiendo los puntos fuertes y la historia, sin caer en el pedantismo de Matt Striker y Vampiro en Lucha Underground ni en los comentarios insufribles de WWE.

MVP ha envejecido fatal, pero ha aprendido a luchar de forma más realista… aunque el street fight con Angle es bastante lamentable con lo que ha sido Angle. No sé yo si está en condiciones de seguir en un buen nivel, o si hubiera sido mejor para él y para el negocio que se retirara a un discreto segundo plano. Veremos.

El resto de combates fueron bastante correctos, especialmente el Low Ki vs Aries. Desde luego a nivel luchístico, muy por encima de la media de Raw… aunque habrá que ver más episodios para ver si esta es la tónica o si simplemente era un primer episodio en el que había que enganchar a la audiencia.

El final del show, me hizo revivir viejos fantasmas de lo que puedo llamar “bookeo de mierda”. Interferencias, sillazos por parte de terceros que el árbitro no ve… Algo que me parece ridículo para un primer show que pretende enganchar. No conozco a los señores que lo perpetraron, no sé por qué lo hicieron, y me importa una mierda. Sólo sé que se cargaron el Main Event y no me enganchó la forma de hacerlo para ver la semana próxima cómo evoluciona.

Y por último, las mujeres… Knockouts como les gusta llamarlas en TNA. Me parece lamentable que pongan en juego el título en una Battle Royal, pero por otro lado, también es una buena forma de enseñarnos todo el roster femenino… o casi, porque una de las luchadoras no participó pero entró a pegar a su exnovio, que resulta que era colega de otros que acompañaron a Velvet Sky y a Angelina Love (denuncia a tu cirujano hija mía) en plan chulazos y DJ comomemolo al ring… en fin, más “mierda de culebrón”.

A lo que iba, tienen un buen roster femenino y espero que le den tiempo a la lucha femenina y no sólo al culebrón. Sobre todo ahora que ha vuelto Amazing Kong y que parece que va a tener un buen feudo con Havok, que es alguien de su tamaño. Además, tanto Kong como Havok, más allá de lucir como monstruos, han dado buenos combates con otras luchadoras (especialmente con Gail Kim, que es una maravilla verla).

 Una semana más, me despido recordando que esta columna es mucho mejor con vosotros, si dejáis vuestros comentarios o me los hacéis llegar a @hectordelbar. Y si tenéis unos  minutillos, podéis disfrutar de algo que quizá veamos de nuevo este año en TNA. Y lo cierto, es que a mí me apetece bastante.

COLUMNA DE OPINIÓN por @hectordelbar

Saludos y un deportivo saludo a los muchos lectores de esta columna en la que vengo a contar lo que se me pasa por la cabeza, de este maravilloso mundo que es la lucha libre. Como siempre, soy @hectordelbar y lo primero es atender vuestras peticiones… aunque aquella de la NWA seguirá pendiente hasta que pueda sacar tiempo para hacer algo decente.

 Tequila comentaba que el combate por el NEVER openweight challenge fue lo mejorcito del WK9 y no puedo estar de acuerdo con él, pero si matizar que pese a que yo lo rebauticé como el “Fanegas Championship”, por el estado de los contendientes y lo que enseñaron en el cuadrilátero, no fue algo despectivo… más bien un simple chascarrillo que puede que no tuviera ni pizca de gracia para alguno de vosotros. Buen combate, intenso y por lo que dicen los que han visto más lucha japonesa que yo, un buen representante de Strong Style. ¿Alguien tiene más sugerencias de Strong Style?

También me pide una reflexión sobre The Ascension, sobre cómo han entrado en la WWE como elefantes en una cacharrería, machacando a los excampeones y (literalmente) “en NXT están perdiendo hasta con la señora de la limpieza”. Pues la primera reflexión es que un gimmick de “señora de la limpieza”, bien llevado podría ser muy simpático para la división de Divas… y no voy a evolucionar el tema, porque me conozco y lo mismo me echan, o me mandan a la presidenta del observatorio de Violencia de Género, que no sé qué será peor.

Llevo refiriéndome a los señores que la WWE ha bautizado como “The Ascension” como “El Ascensor” desde que estaban en NXT como campeones… porque me parecían destinados a aparecer en el roster principal, para perderse en el abismo de los luchadores desaparecidos, tras un tortuoso paso por Superstars y house shows. Son muy malos… y después de tanto tiempo juntos muchas veces hasta botchean su finisher… que dicho sea de paso, no es tan complicado!

(Últimamente también me ha dado por pensar en ellos como “La Ascensión”, que era una abuelilla de un pueblo cercano que se sacaba la silla a la puerta de la calle y se ponía a hacer punto allí mientras vigilaba el vecindario y veía la vida pasar…)

El caso es que con esta actitud de presentarlos como una presencia imparable en el roster principal, y llenarlos de derrotas en NXT, la WWE deja claro que no espera una continuidad argumental, ni necesariamente de personajes, desde NXT al roster principal. NXT es el territorio de desarrollo, y los luchadores que han ido “subiendo de categoría”, acostumbran a irse perdiendo para elevar a los que se quedan en NXT, en una muy sana costumbre luchística. Tal y como lo ha hecho la WWE hay dos problemas… el primero es la falta de continuidad, que me parece que delata problemas en el funcionamiento de la WWE Network, ya que los seguidores de NXT y de Raw van a evidenciar la falta de coherencia. Obviamente a día de hoy está claro que la gente que sigue NXT (y la Network) es minoría respecto a los que ven Raw… El segundo problema, es que cuando pierdes contra todos, esas victorias dejan de ser relevantes y se pierde completamente el sentido de las mismas, que es hacer lucir a otros luchadores.

Y para cerrar este tema, una reflexión. En el Raw de hace dos semanas, destrozaron a un par de jobbers (BIEN!) e hicieron una promo que no fue mala, diciendo que eran mejores que Demolition y Legion of Doom. ¡Es perfecto! Son heels y por si no nos habíamos dado cuenta, ellos mismos nos dicen que son un remake de esas dos parejas legendarias. Y los que somos de la vieja escuela nos sentimos molestos por la comparación, diciendo que ya les gustaría. Pero eso lo tenemos que hacer nosotros, los fans… No los comentaristas!!! A qué viene que LES ESCRIBAN (y repito, que les escriban, que no es algo que se inventaron ellos sobre la marcha, les dijeron que debían decirlo) esas líneas, para que luego los comentaristas se bufen de ellos y los hagan parecer una panda de cretinos?? Los comentaristas TAMBIÉN siguen las indicaciones de guión! ¿Quién coño escribe esas cosas? Con tanto talento luchístico que tiene la WWE, ¿no pueden permitirse un poco de talento en el bookeo?

 Espero que Tequila haya quedado satisfecho, que he hablado de esta gente tres veces más de lo que tenía pensado hacerlo… porque hoy hay otro tema que me gustaría tratar, desgraciadamente…

The Rise and ¿Fall? Of Lucha Underground

 Ahí, ¡titular catastrofista! Pero es que los veo descarrilar, honestamente… y ojala me equivoque. En su último show vimos la “royal algo” (Aztec Warfare) para determinar quién era el campeón de Lucha Underground… y fue algo bastante decepcionante para mí.

En primer lugar, teniendo la estructura de programación que tienen, podían haber aprovechado para desarrollar un torneo por el campeonato. Algo que sin duda, tiene bastante más interés que dilucidarlo en un “todos contra todos”, y con lo que puedes además generar más feudos a futuro y engordar tu capacidad de crear storylines. Chavo podría ir pasando eliminatorias con su silla (y perder porque vuelva Blue Demon a interferir), Mascarita puede enfrentarse a Big Ryck, Pimpinela puede tratar de besar a enmascarados y sentirse rara ante Ivelisse… Vaya que podían haber hecho todos los puntos clave de la rumble a lo largo de varias semanas con la excusa del torneo.

Por otra parte, el desarrollo fue ridículo. Era una Rumble, con luchadores entrando cada cierto tiempo tras una cuenta atrás, pero sin ningún tipo de emoción, ya que el objetivo no era echar al luchador del ring por encima de la tercera cuerda, sino conseguir una cuenta de tres. Con lo que la cosa derivó en tener a dos, tres o cuatro luchadores sobre el ring haciendo sus cosas, y en el mientras, el resto en la zona de las setas.

Y ahora unamos al desarrollo tan estrambótico de la Rumble, la realización lamentable, que se olvidaba de que no sólo había acción dentro del ring salvo en los momentos de spotfestivalitis (¿o es que fuera estaban descansando?), con cortes en la entrada de los luchadores (¡cambiaba la cámara de estar centrada en el ring a ver también la escalera, y los luchadores del ring habían cambiado de posición!, coñe, haz un primer plano de la escalera y te ahorras el problema)… sin darle ninguna emoción a los nuevos participantes, que estaban listos para entrar al cuadrilátero antes de que terminara la cuenta…

 Todo esto en un programa en el que por la duración del combate, la parte de “serie televisiva” quedaba totalmente al margen, y que por la importancia de la coronación del campeón debería haber sido el más interesante de la serie. Desgraciadamente no fue así.

¿Pensáis vosotros que con esta progresión Lucha Underground va a alguna parte que no sea la cancelación?

Con esta pregunta me despido, recordándoos que podéis dejar aquí vuestros comentarios o escribirlos a @hectordelbar.

Hasta la próxima semana… y esta semana, en vez de Botchamania, os dejo al amigo Cesaro demostrando por qué indiscutiblemente debe ser una de las futuras estrellas del mundo del wrestling.

COLUMNA DE OPINIÓN por @hectordelbar

Saludos a todos y un deportivo saludo en este 2015. Terminan las fiestas navideñas y aquí estamos de vuelta para comentar un poco todo lo que me pasa por la cabeza en esto del wrestling.

En primer lugar, quiero agradecer a todos los que comentáis mis columnas… de verdad, es reconfortante ver que al menos alguien las lee, y encima se toma su tiempo para comentar algo. Y si además no me pegáis palos, parece que hasta junto letras con cierto sentido. Así que como ya he dicho en alguna ocasión, vosotros sois lo primero.

1heroeanonimo pide unas reformillas en la web para que sea más usable, y me consta que la buena gente del staff está en ello. Estas cosas llevan tiempo y desgraciadamente, muchos no andamos sobrados de ello… así que paciencia y confianza. Estamos deseando ver esos cambios (y yo el primero). También me comenta si puedo hablar sobre la NWA. Amigo… ¡no soy TAN viejo! No viví la era de los territorios en su día, así que toda la opinión que puedo tener es de lo que he leído a lo largo de este tiempo. Tengo en cuenta tu sugerencia, y más pronto que tarde prepararé un artículo, que esperemos pueda dar una visión de cómo eran aquellos tiempos a los que no los conocen, y que alguien más leído que yo pueda aportar sus conocimientos al mismos.

También comenta sobre los problemas del Wrestling español… la lucha de egos, los enfrentamientos entre “promociones”, etc. Un gran paso adelante se dará este 25 de Enero en Barcelona (en el Espai Jove La Fontana), donde la Triple W, SPW y BCN Wrestling unirán fuerzas para ofrecer un show a beneficio del Banco de Alimentos. Para asistir sólo será necesario llevar al menos 1 Kg de alimento. Si os podéis apuntar, hacedlo, no dejéis de ir y de disfrutar con el show, que seguro será muy entretenido… Y donad algo más de un kilo hombre, que para muchos de nosotros no es nada, pero para otros es mucho. Tenéis más información en el Facebook del evento https://www.facebook.com/events/560865840714709

También quiero saludar desde aquí a jorge y a corazón de 2015 que comparten parte de mis reflexiones sobre el cambio en el modelo de negocio de la WWE. Parece que a Jorge el tratamiento del título absoluto por parte de la WWE con Lesnar no le agrada demasiado… El experimento no les ha funcionado, y yo creo que no ha sido un problema de “esencia”, ya que iba muy bien encarrilado con aquello que decía Heyman de que “el campeón no pelea gratis”, sino de ejecución. No sé yo que les costaría haber dado más presencia al campeonato aun a base de segmentos pregrabados de Lesnar y Heyman. La parte buena de esto es que han construido una storyline principal sin el título. Las partes malas son muchas… entre ellas que no había ninguna otra storyline destacable… pero bueno, desgraciadamente estamos acostumbrados a estas cosas en la WWE.

Y otra cosa a la que estamos acostumbrados es a que la caguen con el desarrollo de las historias. Y la historia principal de estos últimos meses, que es la pérdida de poder de The Authority (refrito rico) no podía ser una excepción. Echemos la mente atrás unos meses… no muchos, que la memoria de los fans del wrestling es muy corta… Survivor Series de este año, cuando Big Show hace su turn 2348 (o 49, no recuerdo) y Krusty Sting hace su ¿tan esperado? debut en la WWE, impidiendo el triunfo del mal y llevando a que Cena pudiera destronar a The Authority. ¿Cuánto han sido capaces de aguantar sin ellos? ¿6 semanas? Con la ayuda de Google y un calendario… 23 de Noviembre las Survivor Series… pues no, no han sido 6, han sido 5, ya que en el último Raw del año volvieron a tomar las riendas.

¿Cómo es posible que a nadie se le caiga la cara de vergüenza? ¿Todo este circo para qué? ¿Vamos a alguna parte con ello? Seguro que a ninguna que no hubiéramos podido llegar por un camino más lógico y fresco. Si Triple H tiene que tener presencia en el Road to Wrestlemania para enfrentarse con Sting, no tendría más sentido que apareciera el mes que viene, interrumpiendo una aparición de Sting en plan “tú me has costado mi carrera en la WWE y yo voy a terminar con la tuya incluso antes de que empiece… tu y yo, sin reglas, Wrestlemania 31” “Ok Triple H, ten cuidado con lo que deseas porque igual se hace realidad, tu y yo, Wrestlemania 31, el que gane controlará la federación… el que pierda se irá para siempre”.

Bueno, vale… muy fresco no me ha quedado… pero no me diréis que no parece más lógico que la vuelta a la dictadura de la autoridad otra vez. Sobre todo después de una victoria que nos trataron de vender como épica y que cambiaba el curso de la federación… y que ¡sólo ha durado 5 semanas!

NJPW Wrestle Kingdom 9

 Internet estaba revolucionado con este evento. La “empresa” de Jeff Jarrett (ya hablaremos de GWF algún día) supuestamente ha ayudado a promoverlo. De hecho era la primera vez que un PPV de New Japan se emitía en directo en Estados Unidos, con comentarios en inglés por parte de nada más y nada menos que Jim Ross y Matt Striker… así que me pareció una buena manera de empezar el año luchístico y de paso, conocer un poquito NJPW de primera mano, que es algo que hasta ahora no había sucedido más allá de un par de pinceladas.

Empecé a ver el show en inglés y resultó que el audio se me desincronizaba. Oía los chops en diferido, como el finiquito de Bárcenas, lo que resultaba bastante molesto. Jim Ross no hacía más que buscar paralelismos con la WWE… de hecho empezó diciendo que esto era la Wrestlemania de NJPW. Supongo que sería algo pactado para tratar de acercar el show al público americano, pero francamente… a mí no me funcionaba. Me pareció forzado, y le notaba bastante desubicado. Matt Striker en cambio si conocía a los luchadores y aportaba algo de historia al asunto para los neófitos como yo.

Tras los dos primeros combates, decidí dar el salto. Si estaba viendo lucha japonesa, iba a verla con comentarios en japonés… y escuchando los golpes cuando sucedían, no un rato después. Y ahí llegó mi encuentro con los comentaristas japos. Una gente muy motivada, realmente. De hecho, uno de ellos se pasó las 4 horas de PPV diciendo algo así como “jai”, que mi cerebro interpretaba como “hi”, esto es, “hola”. No sé lo que significará realmente en japonés, pero lo que si es cierto es que si no lo dice un mínimo de 500 veces en todo el show, no lo dice ninguna. Me gusta pensar que de educados que son los japoneses, este iba saludando a todos los asistentes al Tokyo Dome… que está muy bien, pero lo podía haber hecho con el micro cerrado.

Era tal el grado de motivación de los comentaristas, que llegue a pensar que uno de ellos tenía un hijo de nombre Lariato y que lo había perdido en medio del Tokyo Dome, mientras el combate por el Fanegas championship. Gritaba desesperado “Lariaaaaaaaatoooooooo!” “Lariaaaaatooooooo!” cada vez que conectaban un clothesline.

En lo que al show se refiere, los dos últimos combates me gustaron bastante (Nakamura/Ibushi y Tanahashi/Okada) y también disfruté bastante del combate por el título de parejas (Doc Gallows es un grande que podría hacer cosas muy grandes en la WWE), y el resto no me desagradaron, aunque el primer combate fue una ensalada de spots sin sentido en su mayoría y los dos combates siguientes me parecieron relleno prescindible.

En el estilo… pues igual puedo llegar a acostumbrarme a él. Francamente vi maniobras increíbles, pero me chirría demasiado el que los luchadores tan pronto vendan los golpes del adversario como que pasen de ellos… que tengan recuperaciones milagrosas cada dos por tres (hay una cuota?) o que después de varias, con un movimiento mucho menos brutal que los anteriores se queden incapaces de salirse de la cuenta de tres.

En conclusión, creo que merece la pena darle una oportunidad a NJPW y ver más lucha… yo voy a intentar seguirlo un poco más a lo largo del año, y os animo a los que no lo hagáis a intentarlo. Una vez que lo hayáis visto, podéis decidir por vosotros mismos.

Y ya por hoy me despido, no sin antes pediros a los conocedores de NJPW unas recomendaciones sobre cómo seguir su día a día sin saber japonés, y a todos los demás, ya sabéis, para lo que os apetezca, ahí están los comentarios y mi Twitter @hectordelbar. Hasta la semana que viene.

 Y ahora que El Patrón está más de moda que nunca… DELRIOMANÍA!!

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