Columna de Opinión por @hectordelbar

Saludos y un deportivo saludo de @hectordelbar. Una semana más, ya de vuelta a los miércoles, vengo a reflexionar sobre el mundillo del wrestling, que sigue revuelto por los acontecimientos de la Royal Rumble.

Está claro que la WWE ha tomado una decisión, y es la de encumbrar a Roman Reigns como su futuro. Y pese a que muchos fans piensen que la decisión no es correcta, que el luchador no está listo y que le falta mucho por aprender en muchos aspectos, quieren ir adelante con ello. Si no fuera por lo mal que lo están haciendo, me parecería algo encomiable, pero lo que está claro es que tienen un plan del que tratan de no apartarse.

Esta empresa hace unos años se llamaba WWF (World Wrestling Federation) y cambiaron de nombre a WWE (World Wrestling Entertainment) tras una disputa con los ecologistas de la WWF (World Wildlife Foundation), pero ese cambio de nombre dejo claro algo. El objetivo de la compañía era el entretenimiento… y no me extrañaría que en unos años no cambiaran de siglas, pero sí de nombre para pasar a ser algo así como la World Wide Entertainment, y dejaran el wrestling a un lado, ya que sería sólo una parte de su negocio.

Ahora mismo la WWE no sólo produce wrestling, sino que produce cine (WWE Films) y series de TV (Total Divas). Con WWE Films hace películas de más o menos calidad, muchas de las cuales van directas a DVD, e incorpora en ellas en algún papel más o menos relevante a algún luchador. Con Total Divas, aprovecha que tiene en plantilla un montón de tías buenas para hacer un culebrón que vender, con suficiente aceptación por parte de la audiencia como para irlo renovando.

La WWE Network no es tanto una plataforma para los amantes del wrestling (chicos, en serio, os lo tenéis que tomar más en serio con la videoteca para que sea algo que tengamos que contratar) sino una plataforma tecnológica para tratar de lograr la independencia en la distribución de los contenidos. Si los PPV no van por satélite, sino por la Network, el 100% de la recaudación se la queda la empresa, sin tener que pagar una mordida importante a las cadenas de TV. Y también pretende ser una muestra de poderío tecnológico de la empresa.

Tenemos que recordar que la WWE anteriormente ha intentado diversificar su negocio, con más sombras que luces, dicho sea de paso. ¿Alguien recuerda la WBF? Yo os refresco la memoria, que para eso me pagan estoy aquí.

En 1990 Vince McMahon monta la World Bodybuilding Federation, una federación de culturismo que pretendía ofrecer las mejores competiciones de culturismo, con los mejores premios de la historia. Ficho a un montón de culturistas profesionales y trato de hacer promoción, usando a sus luchadores.

Alrededor de la WBF, McMahon montó una revista de culturismo, un programa semanal en TV y una línea de complementos alimenticios (pastillacas, que diría el Hogan Chanante) llamados ICOPRO (Integrated Conditioning Program), que también tuvieron su promoción en los shows luchísiticos de la WWF.

En 1992 la WBF cerraba sus puertas, quebrada… y tres años después, ICOPRO desapareció del mercado.

En el año 2000, Vince se alió con la NBC para crear una liga de fútbol americano paralela a la NFL, que se denominó XFL. Inicialmente la idea no era competir con la NFL sino ofrecer fútbol americano, con unas reglas más “relajadas” y “espectaculares” en los meses de inactividad de la NFL. Debutó en 2001 y tuvo la friolera de 1 temporada, ya que el público no tenía mucho interés en la idea de esas reglas, viendo a jugadores de bajo nivel en lugar de las grandes estrellas de la NFL. Tras esta temporada, cerró y nada más se supo. Obviamente la XFL también se sirvió de los medios luchísticos de la WWF para darse a conocer.

Valgan estos dos ejemplos para ilustrar como la idea de Vince McMahon es de expandirse en todo lo que pueda más allá del wrestling. Algo que puede resultar lógico a nivel empresarial… hay que crecer. Y de cómo no duda en embarcarse en iniciativas que no tengan que ver con el wrestling y en tratar de llevarlas adelante.

Ahora mismo, el show principal de la WWE, Raw es un programa que tiene segmentos para todos los públicos. No me refiero con esto a que no haya sangre ni palabrotas, si no a que tratan de llegar a distintas audiencias (targets que decimos en publicidad).

Tenemos los segmentos iniciales de cháchara y planteamiento del programa, donde nos cuentan una historia (siempre la misma, la autoridad son muy malos y putean a los buenos); tenemos los segmentos de promoción de Total Divas (combates de divas aleatorios y sin sentido… un día Alicia Fox es buena, otro mala), tenemos una parte de humor (últimamente monopolizada por Mizdow), algún combate apañado, enanos y gigantes, entrevistas , promoción descarada de la WWE Network y en ocasiones, nos invitan a ver el siguiente show o “evento especial” (lo que antes era un PPV).

Gente como yo, echa de menos que esos shows se limiten al wrestling, con algún que otro toque de promoción, humor, entrevistas, publicidad y que siempre lleven al PPV como desenlace de las historias. Somos los fans del wrestling.

Pero la WWE no quiere sólo a los fans del wrestling. También quiere a los fans de los culebrones, de las tías y tíos buenos, de la comedia barata… Quiere a todo el que pueda enganchado a su programación y a sus contenidos.

Y ese es el gran problema… que los fans del wrestling pasamos de ser el corazón del dinosaurio a ser una parte más, una parte a la que se puede desatender, porque lo importante es encontrar ya al remplazo a John Cena, que vaya a valer otros 10 o 15 años y tiene que ser alguien como lo han determinado los dirigentes. Dirigentes que han olvidado por algún motivo como se construyen las estrellas, o que quizá se olvidaron de cómo se hacía durante muchos años y ahora que ven acercarse el final de Cena vienen las prisas y además buscan algo que dure muchos años.

John Cena tiene 37 años, pero es que Daniel Bryan tiene 33, Cesaro y Ziggler tienen 34… y el talento “emergente” en NXT no es mucho más joven. Balor e Itami tienen 33, Owens y Zayn tienen 30, y Neville 28, pero no parece que ninguno de estos tres últimos esté preparado. Roman Reigns tiene 29 años, Ambrose y Rollins 28. Por edad estos tres parecen los más aptos.

El problema es que Reigns lleva dedicándose al wrestling unos escasos 5 años, mientras que Ambrose y Rollins tienen 11 de experiencia a sus espaldas.  Esa diferencia explica las carencias que no puede suplir su herencia samoana y su familia famosa. Pero además de por su físico, Reigns parece ser “el elegido” por un motivo importante: Es un producto WWE, mientras que el resto de candidatos han recorrido el mundo luchando con promociones indys.

Sin ir más lejos, The Rock empezó a luchar en 1996, y un año después con un gimmick que no funcionaba, que los fans rechazaban, basado en “su herencia” ganó su primer título Intercontinental. Después de una lesión que aprovecharon para cambiar el gimmick, se integró en la Nation of Domination, donde por un lado, logró hacerse el líder, y por otro lado, siguió peleando por el Intercontinental, mientras su personaje crecía e iba siendo aceptado como una amenaza real por el público. Fue a finales de 1998 cuando consiguió su primer título absoluto, como parte de la corporación, y ganándolo haciendo trampas.

Pongo a The Rock (que demostró además de recibir un push brutal capacidad de adaptación) como ejemplo de cómo fabricar un campeón de forma express. Con más de dos años de trabajo individual, de batallar por un título secundario, de desarrollar capacidad de promos y de liderar un stable, y llegar al título máximo gracias una victoria controvertida.

Reigns durante su carrera en la WWE ha estado tremendamente protegido, participando principalmente en combates de parejas o de tríos. Como luchador individual lleva 9 meses escasos, de los cuales pasó 2 meses lesionado. Reigns no tiene la culpa de nada de lo que está sucediendo… simplemente quieren que todo vaya muy rápido.

No parece probable que la WWE esté dispuesta a tener paciencia, aunque sería lo más aconsejable. Y lo peor es que tienen al tipo que probablemente pueda liderar la WWE en los próximos 10 años, y se llama Seth Rollins. Un tipo que está siendo un magnífico heel, que es un luchadorazo, y que cuando pase a face, seguro que puede funcionar muy bien. No olvidemos que Cena fue un “heelcillo” en sus orígenes, durante un año aproximadamente, y desde luego,  no lo hizo mejor que Rollins.

La gran pregunta ahora es si la WWE se dará cuenta a tiempo de que están quemando a Reigns y de que tiene alternativas muy válidas para que esto no suceda. Yo creo que tendrán que rendirse a la evidencia antes o después… por muy cabezotas que estén siendo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s