La página de internet foxnews.com, ha publicado las conclusiones de diversos investigadores históricos que han descifrado un documento, que data del año 267 AC, en el que dos adolescentes y sus respectivos representantes se comprometen a disputar la final del torneo de lucha en una prestigiosa concentración de juegos deportivos en Egipto, con un ganador ya pactado de antemano.
Este es el primer contrato escrito descubierto en el mundo antiguo, que refleja el acuerdo entre dos deportistas para enfrentarse en una competición. En el mismo, el padre de uno de los púgiles, Nicantius, se compromete a pagar un soborno a los Garantes, probablemente sus formadores , de otro luchador llamado Demetrio, si pierde en la final en la división masculina de la 138ª Edición Gran Antioneia, una afamada competición deportiva disputadas de forma paralela a un festival religioso en Antinopolis ( Egipto ).
En el documento queda estipulado que el ganador de tres caídas será declarado vencedor del torneo y recibiría 3800 dracmas de plata como premio. En este estilo de lucha griega, no estaban estipuladas las cuentas de tres, y el ganador de cada caída era quien conseguía que su rival tocara el suelo con la espalda, siendo muy típico un movimiento muy parecido al que conocemos actualmente como body slam. Si Demetrio incumpliera el acuerdo y ganara la contienda, tendría que pagar una penalización sin excusas ni demora.
El traductor del texto, Dominic Rathbone , profesor del King College de Londres, comentó que 3800 dracmas era una cantidad relativamente pequeña de dinero, suficiente como para comprar un burro, y, por contra, la suma que Demetrio estaría obligado a pagar en caso de romper el acuerdo, era significativamente más alta.
Esta competencia se llevaba disputando desde hace más de un siglo, tal y como refleja el escrito, traía una gran cantidad de beneficios a la ciudad que lo organizaba, Antinopolis, por la llegada de multitud de visitantes y comerciantes, además del prestigio de ser sede en este tipo de juegos.
El contrato se encuentra en la localidad egipcia de Oxyrhynchus, y fue descubierto por los arqueólos Bernard Grenfell y Arthur Hunt, y fue traducido por primera vez por Rathbone, siendo publicado en el último volumen de los Papiros de Oxyrhynchus. La transcripción del texto, fue realizada originalmente por John Rea, profesor retirado de la Universidad de Oxford, haciendo Rathbone la traducción al inglés.
