Por Wrestlemaniaco:
El Impact! de esta semana ha sido un show de esos que son imprescindibles de ver: grandes combates, varias sorpresas agradables y un público tremendamente participativo de principio a fin.
Los buenos combates han sido prácticamente todos, desde el RVD vs Ion vs King hasta el mismo Main Event, en el cual han sabido sustituir a la perfección la falta de movimientos con un enfático derroche de carisma. Bully Ray imitando a Sting y Hulk Hogan no tiene precio. La única pelea que podía haber estado mucho mejor ha sido la de knockouts, donde daba la sensación de que no se habían preparado nada para hacer. Entre que Tessmacher parecía obsesionada por usar su culo para todo, y que Tara no ha estado a la altura de sus posibilidades, el combate podía haberse suprimido sin ningún problema.
Sorpresas hemos tenido dos: Robbie T se ha unido al rookie del British Boot Camp en detrimento del pobre Robbie E, y Austin Aries y Bobby Roode se han hecho con los campeonatos por parejas. En el primer caso no hay mucho más que destacar; es la típica rivalidad que servirá para que a la gente le empiece a sonar la cara del tal Rockstar Spud. En cuanto al segundo caso, genial movimiento de los creativos haciendo un cambio de títulos.
El tag team mexicano ya no daba mucho más de sí y los aficionados (yo me incluyo) parecen estar más del lado de Aries y Roode. Mentiría si dijera que no me recuerdan ligeramente al Team Hell No! de WWE, pero les doy un voto de confianza como campeones durante, al menos, un par de meses. Solo viendo el combatazo que han tenido esta semana uno se da cuenta del potencial que tienen como tag team.
Por otro lado, como mencionaba anteriormente, el público de Inglaterra es increíble. Cualquier pelea o segmento cobra mucho más interés si cientos de personas no paran de gritar y animar ni un segundo. De hecho, estoy seguro que de no ser por ellos tendría una opinión algo distinta a la que tengo sobre el show. Un diez para ellos.
Otros aspectos a tener en cuenta son el horrendo novio de Tara o el sube y baja de los Aces & Eights. El tal Jessie no me gustó en un principio, no lo hace ahora, y creo que nunca lo hará. No me vale que pongan a un cani de gimnasio a hacer el paripé encima del ring si no tiene ni idea de wrestling (que sepa hacer clotheslines y powerslams no es saber luchar) y el carisma se lo deja en casa todos los días. Me alegro de que James Storm le haya dado una lección en apenas un par de minutos.
Por último, los Aces & Eights no terminan de convencerme por un motivo que es aplicable a prácticamente todos los shows. Han abierto el Impact! en grupo, con nuevos miembros e intimidando a Hogan y compañía. Sin embargo, han acabado cayendo derrotados en un combate de mesas al final del programa, dejando su credibilidad por los suelos. Como no empiecen a ponerse más serios, tarde o temprano el público no los tomará en serio.
Por lo demás, un show notable con el que vuelven a imponerse a Raw, al menos en lo que a wrestling y entretenimiento se refiere.
